Sí, hay otras causas que llevan a la pérdida del cabello, pero no son frecuentes en niños menores de un año. La aparición de puntos calvos desiguales, con escalamiento rojo y escamoso en la zona carente de cabello, puede ser un signo de una infección fungicida contagiosa llamada tiña o tinea capitis.
El uso de accesorios para el bebé como gorros, hebillas, etc? a veces también pueden producir un daño físico generando en consecuencia alopecia.
Otro caso es conocido con el nombre de tricotilomanía, un tipo de conducta compulsiva donde el niño tironea y retuerce su pelo hasta quebrarlo o arrancarlo. En general esta conducta compulsiva termina a los
12 meses y si esta conducta comenzó antes de los 6 meses su pronóstico es mejor.
También, la existencia de áreas totalmente calvas pueden deberse a un trastorno denominado alopecia areata. El mismo surge cuando el sistema inmune ataca a los folículos del cabello y en consecuencia se produce la caída.
Otras razones están asociadas a problemas como el
hipotiroidismoo el hipopituitarismo, desórdenes hormonales a nivel de la glándula tiroides y pituitaria (hipófisis) y también a la aparición de la denominada
costra láctea, una dolencia cutánea e inflamatoria que afecta el cuero cabelludo del bebé.