Los bebés inicialmente fijan los ojos en una cara o luz. Parecen estar programados para conocer los rostros humanos, les atraen: los ojos, la boca y el contorno de la cara.
Algunos bebés ponen toda su energía en la succión y deglución, por eso no se desilusionen si él o ella necesitan asegurar esto, antes de poder mirarla mientras se alimenta.
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Fijación y seguimiento con los ojos
Coloque su cara de forma tal que quede iluminada por una luz natural o artificial (cerca de una ventana), en posición "cara a cara" con su hijo. Una vez que él la enfocó, mueva su cabeza muy lentamente para que la pueda seguir con la mirada. Esto le ayudará a que desarrolle la habilidad de realizar la fijación y el seguimiento con los ojos. Corrobore que detrás suyo no haya cuadros, muebles, personas, ya que cuando los hay, puede tener más dificultad para realizar ésta prueba, porque tiene que diferenciar la cara en contra de otra imágenes.
El bebé puede poner toda su energía para mirar, cuando su cabecita tiene un buen sostén. Si tiene que esforzarse para estabilizar su cabeza u otra parte de su cuerpo, tendrá menos energía para dedicarle a su vista.
Habib en su libro "Bases Neurológicas de la conducta" afirma: ..."Se puede suponer que en el momento de la construcción visual que efectúa el niño, la cara humana es el primero - y durante mucho tiempo sigue siendo el más importante - de los objetos visuales que poseen para él un significado afectivo, lo que lo lleva a desarrollar en una parte de su cerebro un sistema muy eficaz para reconocer de inmediato y con un riesgo mínimo de error al objeto en cuestión".
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Objetos e imágenes de interés
Puede mostrarle objetos de mucho contraste (no en forma permanente), como dibujos o fotos en blanco y negro, o rojo y blanco, colgados al costado de la cuna, ya que los bebés están interesados en ése tipo de imágenes. Su habilidad para ver el color comienza a desarrollarse alrededor de los 2 meses de edad corregida. No están visualmente interesados en mirar objetos que estén muy lejos. Además prefieren los contornos curvos a las líneas rectas.
Si le acerca una pelota roja a 20 ó 30 cm. de distancia de la nariz, fija la mirada en ella. Luego que lo logró, muévala lentamente hacia un lado primero y luego hacia el otro, siempre guardando la misma distancia. Haga una pausa y espere a que fije nuevamente su mirada en el objeto, si es que lo perdió. Este seguimiento necesita un tiempo de aprendizaje, por eso no se preocupen si no lo logra las primeras veces.
Según describe el Dr. Brazelton: ...El acto aparentemente simple de mirar una cara o una pelota NO es posible sin la coordinación entre:
1. El estado de alerta
2. La capacidad motriz de mover la cabeza
3. La supresión de los movimientos motores que "distraen" (importante un buen sostén)
4. La conducta visual