Existen algunos aspectos fundamentales que debes considerar para no contraer este virus:
No te expongas en los horarios de mayor actividad del mosquito portador. Esto es tanto a media mañana como poco antes de oscurecer.
Cubre tus brazos y piernas con ropa de colores claros, dejando al descubierto la menor cantidad posible del cuerpo. También es recomendable impregnar tu ropa con un repelente que contenga permetrina (Rodasol antipolillas para ropa y telas) la cual mantiene el efecto de 2 a 3 meses a pesar de que tengan 3 ó 4 lavados.
Evita el uso de perfumes ya que los mismos atraen a los mosquitos.
Utiliza repelentes en forma periódica, renovándolo con una frecuencia de 4 horas. Al momento de elegir cual usar, debes prestar especial atención al porcentaje de N-diethyl toluamide o N-dietil-3-metilbenzamida, conocido también como DEET. Cuanto más alto sea el porcentaje, más efectiva resultará la solución usada. Lo recomendables es una concentración del 30 al 35%. Tanto si estás embarazada como amamantando, no hay estudios de efectos adversos provocados por el uso de repelentes que contienen esta fórmula.
-
Eliminación de los criaderos del mosquito
Debes identificar, eliminar o tapar recipientes que se encuentren en el exterior y que puedan juntar agua, como latas, neumáticos, botellas, etc... En caso de bebederos de animales es importante limpiar y cambiar el agua todos los días.