Aquí van algunos consejos para que estas sensaciones molestas no aparezcan o bien se tornen lo más desapercibidas posible.
Realiza caminatas relajadas al aire libre, especialmente en plazas con árboles aromáticos.
Realiza inspiraciones y expiraciones forzadas al menos 10 veces.
Come lo necesario en cada comida, en porciones pequeñas y masticando muchas veces.
Mantén una correcta evacuación intestinal diaria ya que el aire acumulado en el colon transverso también contribuye a exacerbar estos síntomas.
No fumes. Además de que el tabaco es nocivo para el bebé reduce la capacidad respiratoria, aumentando de esta forma los síntomas.
Duerme en decúbito lateral izquierdo con la cabeza más elevada que los pies.
Mantén los ambientes de la casa bien ventilados y si están muy calefaccionados, utiliza un vaporizador u ozonizador de ambientes.
Toma baños de vapor para humidificar la vía aérea.
La anemia puede contribuir a incrementar los síntomas, por lo tanto incrementa el contenido de hierro de tu alimento.
Recuerda que de tu oxigenación depende la del bebé, sigue estos consejos y tu bebé crecerá sano y feliz.