El tratamiento básico es el control dietario que modificará comportamientos alimentarios, tratando de corregir la ingesta de aquellos alimentos que producen la hinchazón.
En el caso de que la distensión se produzca por la ingesta de comidas, ésta desaparece cuando se fracciona el volumen del alimento o preparación a ingerir. Comer con moderación y fraccionando la ingesta es una de las soluciones más simples para el tema. Es decir, ingiriendo más comidas pero en menor cantidad todos los días.
Si la distensión se produce por la ingesta de aire durante la comida se debe comer lentamente, masticar muy bien todos los alimentos que se ingieran, evitar hablar durante la ingesta de alimentos y evitar las bebidas carbonatadas (gaseosas), gomas de mascar y caramelos. Es recomendable también ingerir las bebidas (preferiblemente agua) alejadas de las comidas.
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Evita aquellos alimentos si tienes problemas por falta de enzimas
Si la distensión se produce por un déficit de enzimas como el caso la intolerancia a la lactosa, debes evitar el alimento o consumir el que no posea, como por ejemplo leche libre de lactosa o deslactosada.
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Evita los alimentos ricos en fibra crudos
Si la distensión es producida por la ingesta de fibra, debes evitar comer fibra cruda, como frutas y verduras. En este caso siempre deberán estar cocidos.
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Aumenta la ingesta de vegetales y frutas cocidos
Si la distensión se produce por constipación, es recomendable favorecer él transito intestinal con verduras y frutas cocidas, el agregado de yogures y de semillas trituradas, conjuntamente con la ingesta de líquidos.
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Practica actividad física
La actividad física es muy recomendada durante el embarazo. Las caminatas o la práctica de cualquier otro ejercicio aeróbico sin duda ayudará a mejorar tu digestión. El yoga también es muy útil en esta etapa, ya que además de ser una práctica excelente para relajarte, te ayudará a respirar correctamente y a no tragar más aire del necesario.
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Utiliza la vestimenta adecuada
Elige siempre ropa cómoda y holgada, evitando siempre aquella que pueda ajustar mucho sobre la zona abdominal.
El tabaco durante el embarazo, además de ser perjudicial para la salud en muchos otros aspectos, también estimula la acidez estomacal. Lo ideal es dejar de fumar durante toda esta etapa.
Para todos los casos es recomendable la visita al profesional correspondiente para que, a través de un correcto plan nutricional y/o administración de medicación específica (simeticona), logre modificar situaciones incómodas durante el embarazo y así disminuir la distensión abdominal.