El 35% de las embarazadas está en riesgo de complicaciones por una deficiencia nutricional muy común

por el Equipo de Babysitio



Según las últimas investigaciones el déficit de hierro está asociado a parto prematuro, bajo peso de bebés al nacer, problemas de tiroides y hemorragias severas en el parto.

De acuerdo a estudios recientes, el 35% de las mujeres embarazadas presentan deficiencias de hierro, un número impactante si se considera que esto puede conducir a complicaciones del embarazo como parto prematuro o bajo peso del bebé al nacer.

Los expertos recomiendan para el adulto una ingesta diaria de no menos de 18 mg. diarios. En cambio, se aconseja aumentar a 30 mg. diarios en mujeres embarazadas.

La falta de hierro provoca bajos niveles de hemoglobina, una proteína que se encuentra en los glóbulos rojos y que tiene la función de transportar el oxígeno hacia los pulmones y a otros tejidos del organismo. Cuando estos niveles son bajos sobreviene el cansancio, la falta de aire y las palpitaciones.

Este riesgo es mayor en la embarazada, ya que la hemoglobina es esencial para el desarrollo del bebé, el crecimiento de la placenta y otras funciones. Si la ingesta de hierro se mantiene igual durante el embarazo, se producirá la falta por no compensarlo.

Una de las última investigaciones relacionadas al déficit de hierro durante el embarazo fue publicada recientemente en la revista Europea Journal of Endocrinology. En ella, los expertos descubrieron una relación entre la carencia de este mineral y los problemas tiroides.

Para el estudio se controló a 1.900 embarazadas durante el primer trimestre de la gestación, midiendo la cantidad de ferrita, una proteína que indica la cantidad de hierro presente en el organismo.

Luego controlaron la función tiroidea y descubrieron un fuerte vínculo entre los dos. El 35% de las mujeres tenía una carencia de hierro y el 10% de este grupo presentaba autoimunidad tiroidea, una afección donde falla el sistema inmunológico y ataca las glándulas tiroides. Sólo el 6% de las mujeres sin déficit de hierro presentaban problemas de tiroides pero asociados a otros factores.

Sin embargo, estos problemas no son los únicos. De acuerdo al Dr. Penvose-Yi, las mujeres pierden sangre durante el parto, pero no en cantidades que puedan poner en riesgo su salud. Pero cuando existe un déficit de hierro aumentan los riesgos de complicaciones severas por lo que se vuelve necesario transfundir a la parturienta.

Además, bajo niveles de hierro están asociados a aumentar el cansancio durante el embarazo. Aunque es un síntoma muy común en las embarazadas, el cansancio es mucho mayor cuando está asociado a la anemia.

Lo importante es que estas complicaciones pueden prevenirse o solucionarse con un tratamiento adecuado. El mismo consiste en un aumento de la ingesta de hierro a través de la suplantación medicamentosa y de una dieta rica en este mineral que incluya carnes, verduras de hoja verde, lentejas, y frutas secas, entre otros alimentos.

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