La leche materna se adapta para curar al bebé enfermo

por el Equipo de Babysitio



Una mamá compartió esta foto en Facebook y pudo comprobar cómo cambió de composición ante el resfriado de su hija. 

La leche materna y su función inmunológica en el bebé

Esto es lo que comprobó Mallory Smothers que vive en Arkansas, Estados Unidos. Esta mamá publicó recientemente en Facebook una imagen que tomó con su cámara mostrando dos bolsas de leche materna que extrajo en dos días consecutivos mostrando una diferencia en el aspecto entre ambas extracciones.

La foto muestra que la bolsa de la derecha, extraída en el segundo día, contiene leche de color y densidad muy diferente a la que se había extraído el día anterior. Este hecho coincidió con la enfermedad de su hija que comenzó a presentar síntomas de un resfriado con mucosidad y tos durante la noche, antes de realizar la segunda extracción.

La imagen es una evidencia de como la leche materna se adaptó rápidamente a las necesidades que tenía su hija cuando comenzó a enfermarse, cambiando su composición inmediatamente para poder combatir el resfriado.

La leche materna cambia de composición cuando el bebé está enfermo

Mallory contó en su muro cómo se había extraído la leche durante dos días seguidos y en el medio su hija se había resfriado. Cuando comparó las bolsas descubrió que la recolectada el segundo día se asemejaba al calostro, es decir presentaba una coloración amarillenta y era de una consistencia más espesa. La particularidad que tiene el calostro es que es rico en leucocitos, inmunoglobulinas y lactoferrina, es decir que contribuye a fortalecer el sistema inmunológico del bebé.

Fue en ese momento que recordó una nota que había leído en el 2013 bajo el título de Infecciones en los niños estimulan una respuesta rápida de leucocitos gracias a la leche materna. En el artículo se explicaba cómo la leche materna fortalecía el sistema inmunológico del bebé para protegerlo de infecciones, con la particularidad de que, durante la enfermedad del bebé, los valores de anticuerpos aumentan un 94% y se mantienen así hasta que finaliza la enfermedad, volviendo a sus valores normales una vez que el bebé se ha sanado. Con estos resultados pudo demostrarse que la composición de la leche materna varía de acuerdo a las necesidades del bebé.

Según la OMS se recomienda la lactancia exclusiva con leche materna hasta los 6 meses de edad y se sugiere extenderla hasta los 2 años. Además, cabe recordar también las propiedades antialergénicas que posee y los beneficios que brinda a bebés con diarrea y asma.

¡A dar la teta por la salud de nuestros hijos!

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