¿Podemos tener un invierno con menos gripe?

por el Equipo Médico de Babysitio



En el mes de marzo comienza la vacunación antigripal para proteger a la población del virus Influenza que produce la gripe estacional. La cobertura de vacunación antigripal en niños menores de 2 años para el año 2012 fue de 74.8%, cobertura que es fundamental mejorar.

Buenos Aires, marzo de 2013.- Hay tres tipos de virus Influenza, grupo A, B y C; siendo A y B los más importantes como agentes productores de la gripe estacional. Estos virus sufren a menudo pequeños cambios genéticos (shift) que obligan a formular cada año vacunas adaptadas a estos cambios, motivo por el cual es necesario que las personas se vacunen cada temporada.

La Organización Mundial de la Salud recomienda cada año las cepas a incluir en la vacuna estacional. La recomendación para 2013 en Hemisferio Sur incluye protección contra la nueva cepa H3N2 que circulará durante esta temporada, por lo que la vacuna trivalente para 2013 está compuesta por las siguientes cepas:

Cepa análoga a A/California/07/2009 (H1N1).

Cepa análoga a A/Victoria/361/2011 (H3N2).

Cepa análoga a B/Wisconsin/01/2010 (linaje Yamagata).

La única que se repite respecto de las temporadas previas para el mismo hemisferio es la cepa pandémica H1N1. La enfermedad es fundamentalmente respiratoria, con mayor riesgo de hospitalización, complicación y muerte en los grupos de alto riesgo. Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran: neumonitis, neumonía bacteriana primaria (viral o bacteriana) y secundaria (bacteriana; se presenta varios días después de haberse padecido la infección viral) y descompensación de enfermedades crónicas cardiopulmonares.

La vacuna antigripal es una herramienta decisiva para proteger a quien se vacuna de la enfermedad en forma total o parcial. Además, contribuye a limitar la circulación viral en la comunidad. Es en este contexto que la vacunación antigripal constituye una acción de salud preventiva de interés nacional prioritario.

¿Quiénes deben vacunarse?

Los niños de 6 a 24 meses (inclusive). Los niños y adultos de 2 a 64 años que estén incluidos en los grupos de riesgo (enfermedes respiratorias, cardíacas, inmunodeficiencias, pacientes transplantados y oncohemáticos, entre otros). Las mujeres embarazadas en cualquier mes de gestación. Las puérperas hasta los 6 meses luego del parto. Las personas mayores de 65 años. Los trabajadores de salud y personal de instituciones esenciales, contactos estrechos de niños menores de 6 meses (convivientes, cuidadores de menores de 6 meses, cuidadores en jardines maternales, etc.) debido a que los bebés pequeños corren mayor riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con la influenza y no pueden ser vacunados. La vacunación de aquellas personas que tienen contacto cercano con bebés menores de 6 meses de edad puede ayudar a protegerlos en forma indirecta armando barreras epidemiológicas (protección de rebaño).

Es importante no diferir la vacunación, sobre todo en los niños menores de 2 años y los mayores que pertenezcan a grupos de riesgo.

Se debe aplicar la vacuna antigripal lo antes posible a fin de proteger a la mayor cantidad de población vulnerable antes que comience a circular el virus de Influenza.

¿Cómo prevenir la enfermedad?

Cubrir la boca y la nariz con un pañuelo descartable al toser o estornudar. Evitar toser o estornudar sobre las manos. En caso de no portar pañuelo hacerlo  sobre el antebrazo o brazo. Lavarse las manos con agua y jabón o con gel alcohólico en forma frecuente, en especial luego de toser o estornudar. Evitar tocarse la nariz, ojos o la boca luego de tocar otras superficies. Evitar contacto cercano con personas con síntomas de gripe. Mantener los ambientes limpios y ventilados.

Asesoró Dra. Ángela Gentile, Vicepresidente de la Sociedad Argentina de Pediatría, miembro de la Comisión Nacional de Inmunizaciones, M.N. 49908.

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