Un análisis de sangre permite conocer la capacidad reproductiva femenina

por seremas



Es sabido que desde la primera inseminación artificial hasta hoy, los avances producidos en materia de fertilización asistida cambiaron el destino de cientos de miles de parejas con problemas para concebir. Además de las técnicas de uso frecuente -como la fertilización in Vitro o el ICSI- desde hace tiempo existe la posibilidad de recurrir a la donación de óvulos o espermatozoides, el cultivo prolongado de los embriones para poder seleccionar los de mayor potencial para establecer un embarazo, evitar la transmisión de enfermedades hereditarias mediante el diagnóstico genético preimplantatorio (PGD, según su sigla en inglés) y, entre otras cosas, preservar la fertilidad frente a tratamientos invasivos como la quimioterapia,mediante la técnica de vitrificación de los óvulos.

En constante evolución, el segmento de la salud reproductiva no sólo ofrece soluciones a problemas médicos. La consolidación de un modelo de mujer profesional transformó a la reproducción asistida en una herramienta de planificación.

Actualmente es posible conocer la reserva ovárica de una mujer mediante un análisis de sangre. "El estudio de la hormona AMH (Hormona Anti-Mulleriana) nos permite conocer el nivel de esta hormona en la sangre y en consecuencia podemos estimar la cantidad de óvulos que tiene esa mujer", expresó el especialista en reproducción humana Santiago Brugo Olmedo, director médico de Seremas, medicina para el hombre y la mujer.

Este estudio resulta un predictor importante de la fertilidad femenina, no sólo en el caso de las mujeres que se encuentran en la barrera de los 40 años, sino también para aquellas que tienen antecedentes familiarias de menopausia precoz.

"La fertilidad en las mujeres comienza a decaer a partir de lo 35 años, aumentando a partir de esa edad el riesgo genético y las chances de alcanzar el embarazo. Además, las mujeres que tienen antecedentes familiares de menopausia precoz, pueden recurrir a este análisis para planificar su maternidad sin correr riesgos", expresó Brugo Olmedo.

El número de óvulos con que cuenta cada mujer disminuye inexorablemente a medida que pasan los años. La hormona antimulleriana regula el desarrollo de los óvulos y evita que en cada ciclo se derroche una cantidad excesiva de folículos ováricos. Precisamente, esta hormona es un indicador poporcional al número de folículos presentes, es decir que cuanto mayor es la cantidad de AMH, mayor es también el número de óvulos presentes en el ovario.

No faltan quienes aconsejan que este debería ser un estudio de rutina en aquellas mujeres que tienen dificultades para lograr el embarazo. En algunos casos,"el dosaje de la AMH permite calcular la dosis de medicación que esa paciente necesitará para estimular los ovarios con el propósito de conseguir un embarazo mediante las técnicas de Fertilización In Vitro", concluyó el especialista.

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