Los expertos recomiendan que los padres pasen más tiempo con sus hijos ¡Los beneficios son sorprendentes!

¿Sabías que la crianza por parte del padre es esencial para el buen desarrollo de tu hijo? Las últimas investigaciones demuestran todos los beneficios a largo plazo.

Durante la crianza de un bebé, en general es la madre la que siempre está relacionada al cuidado, al tiempo y al cariño que se le dedica. Y es que es muy conocido el lazo tan fuerte e inquebrantable que los une. Pero ¿qué pasa con la relación de padre e hijo? A veces se deja al padre de lado sin tener en cuenta que su presencia es igual de importante.

Esta afirmación no es algo nuevo y no solo lo dice la sociedad, sino que también lo confirma la Academia Americana de Pediatría (AAP). En las últimas investigaciones realizadas se llegó a la conclusión de que la forma en que los papás se relacionan y juegan con sus hijos tiende a ser muy diferente en comparación con las mamás, lo que resulta ser beneficioso para el desarrollo del bebé.

¿Cuáles son los beneficios de la crianza paterna?

Según el estudio realizado por la AAP, el cuidado del papá brinda mejoras en los niños a nivel del lenguaje, en su comportamiento general, en la conducta, e incluso, a medida que crecen, se evidencian menos síntomas de depresión, ya que los hijos se sienten protegidos y con mayor confianza.

Además, los juegos que hacen los papás, a diferencia de los que realizan las mamás que juegan de forma más tranquila y segura, son un poco más intensos y dinámicos, lo que hace que los niños tiendan a ser más arriesgados, aventureros y atrevidos.

Otra de las diferencias que explica el estudio es a nivel de lenguaje, ya que las mamás les hablan sus de una forma más clara y pausada. En general utilizan palabras fáciles que los niños usan frecuentemente.

Por el contrario, los papás son menos cuidadosos en este aspecto y utilizan palabras que los pequeños casi no conocen. Además, suelen hablar de forma directa y a la misma velocidad que lo hacen con un adulto, lo que influye en el aprendizaje de nuevas frases y en la riqueza de su vocabulario.

Ambas formas de cuidado resultan en un complemento beneficioso para los niños, ya que ayuda de gran manera en el aprendizaje constante.

Evidentemente, los resultados obtenidos en este estudio no significan que a las madres solteras (o en otros casos padres solteros), o quienes no participan continuamente en la crianza de sus hijos, vayan a fracasar en el cuidado de sus hijos, sino que explica la forma en que influye de una manera distinta la figura masculina complementando las atenciones de la madre.

Papás del siglo XXI

Lo bueno de todo esto, es que en la actualidad los papás se ven más involucrados en el cuidado de los hijos. Ya se ha ido quedando atrás el viejo pensamiento de que mamá es quien debe criar a los niños mientras papá trabaja.

En estos tiempos ya no se usa la frase “Mi esposo me ayuda a cuidar los niños” sino más bien “Mi esposo está cuidando a nuestros hijos”.
Es esta frase la que confirma que los papás también pueden ser los cuidadores principales, es decir, no solo pueden atenderlos mientras mamá esta es casa, sino en los momentos en que ella necesita más tiempo para hacer otras tareas.

Las diferencias a nivel cerebral entre los padres son la clave

Considerar a las madres como las cuidadoras principales no es solo un tema social. Diversos estudios realizados a nivel cerebral en madres indican que ellas tienen una mayor actividad en la amígdala —una de las principales estructuras de procesamiento emocional— lo que hace que sean más preocupadas y comprometidas con el cuidado de sus bebés.

Lo contrario sucede en el caso de los papás que presentan mayor actividad en las partes del cerebro que controlan la socialización y empatía, diferenciándose en el trato hacia los bebés.

Un espacio reservado para ellos y sus pequeñitos

Evidentemente los padres son amorosos con sus hijos al igual que las madres, y demuestran que pueden ser igual de responsables. Sin embargo, tienen diferentes formas de educar y jugar con los niños, tal como lo mencionamos anteriormente.

Tal vez pienses que no tienes mucho tiempo para estar con tus hijos y necesitas todo el tiempo con ellos. El trabajo y las obligaciones hacen que nos alejemos a veces de lo que es realmente importante.

Es por ello que debes aprovechar los pequeños momentos: come con tus hijos, juega con ellos, háblales, llévalos a dormir, báñalos, disfruta los fines de semana. Todo lo que puedas hacer es importante.

Pero recuerda que debes generar un espacio para que su padre esté a solas con él: su relación es diferente y los beneficios se verán más adelante. Será un niño más sociable, comunicativo y seguro de sí mismo.

Y tú ¿qué opinas? ¿Aplicas esto en casa?

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