Nuevo estudio afirma que el COVID-19 podría ser peligroso para la embarazada

La comunidad científica ve con preocupación los coágulos y las lesiones presentes la placenta de las embarazadas infectadas con el virus.

Nuevo estudio afirma que el COVID-19 podría ser peligroso para la embarazada

Aunque cada día se invierten millones en investigaciones relacionadas al nuevo coronavirus, aún nos queda mucho por conocer sobre el mismo. Si bien, muchos de los descubrimientos resultan de gran ayuda en la lucha contra este, algunos otros solo nos muestran que tan terrible puede llegar a ser, y lo siguiente es un ejemplo de ello. 

Los embarazos podrían verse comprometidos por el coronavirus

Una investigación llevada a cabo en la universidad de Northwestern, ubicada en el estado de Illinois, Estaos unidos, ha determinado que el COVID-19 puede resultar bastante perjudicial para los niños aún no nacidos.

El mismo consistió en el monitoreo del embarazo y la revisión de la placenta de las madres infectadas con COVID-19 que fueron atendidas y dieron a luz en el hospital de Northwestern, ubicado en Illinois, entre el 18 de marzo y el 17 de mayo. En este periodo, fueron 16 las embarazadas que dieron positivo en la prueba para detectar la enfermedad: 4 de ellas con síntomas y 12 asintomáticas.

Al revisar la placenta, los científicos encargados de la investigación descubrieron abundantes lesiones en 12 de las 16 mujeres que participaron en el estudio, mientras que solo 6 presentaban abundantes coágulos (de gran tamaño). Además, el tamaño de todas las placentas se vio algo reducido. Estos creen que dichas alteraciones podrían deberse a reacciones exageradas de parte del sistema inmune de la madre, pero no están seguros.

A pesar de los alarmantes hallazgos, y por suerte para las madres, 15 de los 16 embarazos llegaron a término sin ningún problema, los niños nacieron bastante saludables y dieron negativo a la prueba para detectar la infección. Sin embargo, el embarazo restante acabó en un aborto espontáneo. 

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Aunque aún no se sabe si realmente el nuevo coronavirus fue el responsable de dicho aborto, para las autoridades encargadas del estudio, esto podría significar que un 6% de los embarazos en los que la madre resulte infectada con COVID-19 podrían acabar de esta manera o, como mínimo, con el bebé recibiendo alguna clase de daño. 

Además, los mismos han contado que saben de otros 4 casos (de otros hospitales) en los que madres embarazadas diagnosticadas con COVID-19 sufrieron abortos espontáneos, por lo que consideran que el panorama es preocupante y que debería dársele un trato aún más especial a las embarazadas que resulten infectadas. 

Podrían existir secuelas

Para el Dr. Jeffrey Goldstein, una de las principales autoridades del estudio, el hecho de que 15 de los 16 bebés hayan nacido a término y sin presentar ninguna alteración, incluso su placenta mostró abundantes lesiones o coágulos, es un hecho bastante sorprendente.

El Dr. También indicó que aunque los bebés no presentaron ningún problema, considera necesario el monitorear el desarrollo de estos a lo largo de su vida. Todo esto basándose en el hecho de que aquellos que nacieron durante la pandemia de gripe que tuvo lugar entre 1918 y 1919 tuvieron más incidencia de enfermedades cardiovasculares en la adultez. Según el Dr. Goldstein, muchos adultos infectados con COVID-19 han padecido de ataques cardiacos, y ello hace posible la aparición de problemas para los pequeños en las próximas etapas de su vida.

Una realidad preocupante para los profesionales de la salud

Por su parte, la Dra. Emily Miller, otra de las principales autoridades del estudio, ha indicado que, aunque este se realizó sobre una población muy pequeña, la posibilidad de que el COVID-19 produzca alteraciones en la placenta debería alertar a todos los profesionales de la salud.

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Esta resaltó que la placenta es el órgano de mayor importancia durante la vida intrauterina, debido a que cumple con las funciones de los intestinos, riñones, hígado y pulmones de los bebés, dándole a estos el oxígeno y los nutrientes que necesitan.

Así mismo, pidió a los hospitales del mundo el dar un seguimiento especial a todas las embarazadas que resulten infectadas, explicando que, si bien en este estudio solo un bebé resultó, aparentemente, afectado por el virus, este patrón podría repetirse con más intensidad en grandes poblaciones.

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