El lenguaje corporal del bebé

El lenguaje corporal del bebé

¿Cómo debe entender el adulto al bebé?

A partir de su llegada al mundo el bebé comienza ha relacionarse con el medio por la necesidad acuciante que tiene de sobrevivir y de restaurar la unicidad perdida, la sensación de total completud que tenía en el seno materno. Para esto necesita imprescindiblemente de un adulto que se ocupe de él.

El adulto que lo acompañe será el que significará adecuadamente o no las señales que este bebé lanza al entorno “maternante” (por no estar limitado a su madre biológica), en espera de la satisfacción de sus necesidades.
Dice Didier Anzieu,…” no sólo necesita de los cuidados de este entrono maternante sino también emitir, en relación con este entorno, las señales susceptibles de desencadenar y afinar estos cuidados, explorar el entorno físico en busca de los estímulos necesarios para ejercer sus potencialidades y activar su desarrollo sensomotor.”

Las posibilidades que le brinde este adulto al bebé, de “hacer”, de “expresarse”, harán factible que se establezca la sensación de ser “capaz de”, inicio de una alta autoestima. Por ejemplo a pocos instantes de nacido el bebé es “capaz de” buscar el pezón y succionar, reflejo que se ha instaurado y ejercitado desde el vientre materno.

Podemos ver, claramente, a través de ecografías, como el feto se succiona el pulgar y es capaz de tragar pequeñas cantidades de líquido amniótico como ejercitación para la deglución futura. Un bebé un poquito mayor es capaz de, si damos lugar a ello, colaborar durante el cambiado acercando su mano, dejándonos tomar su pie para pasar una media con delicadeza y armonía en los movimientos, sin tironeos ni tensiones.

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¿Cómo se comunica un bebé con un adulto?

Sabemos que el niño muy pequeño está limitado en sus desplazamientos y en la autonomía, dependiendo del adulto, pero simultáneamente para relacionarse con este… dice Myrtha Chokler ” está equipado de un riquísimo repertorio de comportamientos que lo ligan al adulto para lograr las respuestas a sus demandas. En los avatares de estas primeras interacciones, en la manera de apaciguamiento, de envoltura y sostén, asfixia o seguridad, temor o consuelo que le provean, su rigidez o flexibilidad estarán en la base de la construcción de las matrices afectivas, relacionales y sociales”.

Es a través de la forma en que el adulto sostiene, cambia y transporta al bebé que éste recobra la contención perdida y la calma proporcionándole estímulos continuos que le provocan sensaciones primero y percepciones después, necesarias en la construcción de su esquema corporal y de la imagen de sí.

Dice Didier Anzieu ¨ con ocasión de la lactancia y de los cuidados… ” El niño adquiere la percepción de la piel como superficie, por las experiencias de contacto de su cuerpo con el cuerpo de la madre y dentro del cuadro de una relación aseguradora de apego con ella… ” “…Se le tiene en brazos, estrechado por el cuerpo de la madre cuyo calor, olor y movimientos, siente, se siente llevado, manipulado, frotado, lavado, acariciado y todo ello acompañado generalmente de un baño de palabras y de canturreos… “.

Si nos detenemos en la función de la piel y la importancia de esta en la conformación del aparato psíquico no podemos dejar de considerar lo relevante que pasa a ser todo lo referente a los cuidados del entorno maternante, los contactos piel a piel, la calidad de los mismos y el especial interés por hacerlo con atención y detenimiento, con delicadeza y dulzura, prevaleciendo la importancia del sostén corporal.

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¿Cómo influyen los adultos en el bebé?

Es fundamental entonces considerar, que si tenemos presente que el niño al nacer tiene un YO rudimentario que es eminentemente corporal, tanto nuestras interacciones como intervenciones, de adultos acompañantes, son decisivas. Pues somos nosotros los que iremos organizando sus expresiones a partir de nuestras respuestas.

Si el cuerpo con sus movimientos quiere “decirnos algo” debemos tratar de “leerlo”. A partir de allí comenzaremos a establecer un diálogo corporal, gestual que poco a poco se irá organizando, estableciendo pautas de comunicación no verbal entre la mamá y el bebé que se profundizarán y complejizarán en el transcurso de su desarrollo. Siendo fundamental hacerlo desde las interacciones más tempranas con el niño, pues junto con la modalidad que tengan se irán instaurando, lo que ya he mencionado, matrices emocionales y relacionales, y también las matrices de aprendizajes futuros.

Esto nos lleva a pensar sobre permitir, facilitar, favorecer el lenguaje corporal y gestual. Aquí se nos hace innegable la importancia que tiene en el desarrollo de este bebé como persona, en la estructuración de su aparato psíquico, el Vínculo de Apego y el Desarrollo Postural Autónomo. A través de esta conjunción indispensable es que el bebé realmente se sentirá seguro, capaz de…, el sostén afectivo y la libertad en los movimientos le permitirán expresarse, al poder elegir, tomar, buscar, experimentar, decidir, comprobar, colaborar, participar espontáneamente en cada uno de los momentos de vigilia, tanto en los de la interacción con el adulto, comida, higiene y vestido, como en los de actividad de juego autónomo.
Sostiene Bernard Aucouturier “del placer de actuar al placer de pensar basándonos en una educación que priorice la creatividad”.

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121 comentarios sobre “El lenguaje corporal del bebé”

  1. Hola! me pareció bueno poder comentarles sobre un dibujito, para que miren con sus nenes, esta en Youtube y que lo pasan por Disney junior, muy divertido y educativo! El Payaso Plim Plim! Enseña todos los valores de la vida. Buenos modales, hábitos, solidaridad, honestidad, responsabilidad, respeto al medio ambiente, etc! Con música y muchos colores! Espero que les guste

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