Vacuna contra la tos convulsa: la importancia de su aplicación durante el embarazo

Durante las primeras semanas de vida el bebé está expuesto a esta enfermedad que puede ser fatal si la madre no recibe las vacunas indicadas durante el embarazo.

Vacuna contra la tos convulsa: la importancia de su aplicación durante el embarazo

La inmunización contra las tos convulsa en el bebé se aplica a partir de los 2 meses de vida. La misma está incluida dentro de la vacuna pentavalente que también protege al niño contra otras enfermedades como difteria, tétanos, influenza tipo B y hepatitis B. Sin embargo, hay un período de 2 meses en el que el bebé no está protegido contra esta enfermedad y que puede ser muy peligrosa si es adquirida en esta etapa.

Cuando la mujer recibe la vacuna triple bacteriana celular (difteria, tétanos y tos convulsa) luego de las 20 semanas de embarazo, el bebé también recibe esta inmunización y queda protegido durante sus primeros meses de vida, hasta que recibe su primera dosis contra la tos convulsa.

La tos convulsa o coqueluche —también conocida como tos ferina o pertussis— por lo general no es peligrosa para los adultos. No obstante, no es así para los bebés: la mitad de los diagnosticados con esta enfermedad necesitan ser hospitalizados, y en algunos casos, puede llegar a ser fatal.

Un nuevo estudio realizado por el Kaiser Permanente Vaccine Study Center reveló recientemente que cuando las mamás reciben la inmunización entre las semanas 27 y 36 del embarazo, se previene la tos convulsa durante los dos primeros meses de vida del bebé en más del 91% de los casos.

Mira también:  La vacunación es esencial para salvar a los recién nacidos

Posteriormente el pequeño deberá recibir las dosis indicadas de acuerdo al calendario de vacunación, a los 2, 4 y 6 meses para que el bebé adquiera una inmunidad del 98%.

En Argentina, la incorporación de la vacuna para embarazadas se incluyó en el calendario oficial de vacunación debido a que, en los últimos años, se registró un aumento en las tasas de infección y mortalidad en niños menores de 6 meses.

Este nuevo estudio también demuestra que la inmunización en la embarazada contra la tos convulsa es incluso más efectiva para el bebé de lo que se pensaba años atrás.

Los resultados de una investigación anterior, realizada en Australia en 2014, habían demostrado que los bebés tenían un 42% menos de probabilidades de padecer la enfermedad cuando las madres estaban al día con sus vacunas, mientras que en la última investigación, como hemos dicho anteriormente, las probabilidades de no ser afectados son del 91%.

La razón de cómo el bebé recibe la inmunidad cuando la mujer es vacunada durante el embarazo es muy simple: los anticuerpos de la madre pasan a través de la placenta durante la gestación y por la lactancia cuando es amamantado.

Es importante recordar que la vacuna de la mamá no es suficiente para proteger al bebé definitivamente. La efectividad de los anticuerpos contra las tos convulsa en el bebé disminuyen con el tiempo después del nacimiento, cayendo desde el 91% hasta el 81% entre la primera y segunda dosis que se le debe aplicar al niño de acuerdo al calendario de vacunación.

Deja un comentario