Desorden en el hogar: un estudio revela que pone más nerviosas a las madres que a los padres

¿Te has sentido sola porque tu pareja muestra poco interés por este hecho? Descubre qué puedes hacer para sentirte menos estresada y a la vez mantener todo ordenado.

Desorden en el hogar: un estudio revela que pone más nerviosas a las madres que a los padres

Un estudio, en el que se entrevistaron a decenas de madres, indicó que a ellas se les hace muy difícil mantenerse tranquilas cuando la casa está desordenada, llegando incluso a entrar en pánico. Muchas aseveran que el desorden visual las hace sentir tan distraídas y ansiosas, que deben limpiar antes de hacer otra cosa. ¿Qué sucede en el caso de los padres?

El cerebro y el desorden 

La psicóloga Sherrie Bourg Carter explicó al Psychology Today que el cerebro se ve afectado significativamente en cuanto a los niveles de estrés cuando la casa está en desorden, sin que las madres se den cuenta siquiera de que ello está sucediendo.

Algunas han dicho que los platos sucios, el cesto de basura rebosante y todo tipo de superficies desordenadas, se unen para enviar una especie de señal de socorro al cerebro que le indica “ponte a trabajar”. Por su parte, los esposos pueden relajarse ampliamente en medio del desorden sin que esto les afecte un poco.

Mente bombardeada con estímulos

“El desorden se encarga de bombardear con estímulos excesivos, tanto táctiles, visuales, como olfativos, haciendo que estos trabajen de manera constante e innecesaria en ocasiones que no son importantes”, aseguró la psicóloga.

La especialista también explica que el desorden dificulta relajarse de manera física y mental porque el cerebro envía señales de lo necesario que es seguir trabajando. En base a ello se prioriza el tiempo de ordenar y limpiar, antes de compartir tiempo de calidad con la familia.

Es fácil sentirse ansiosas por no saber cuánto tiempo va a requerir este tipo de trabajos, y es común sentir vergüenza o culpa con aquellas personas que nos visitan o “pasan por allí sin previo aviso” afirmó la psicóloga. Incluso, la idea de eso puede desencadenar más estrés. Por sorprendente que parezca los niveles de estrés se disparan al buscar algo en medio del desorden. 

¿Quién es el más afectado por el desorden?

El Centro de Vida Cotidiana de las Familias (CELF, por sus siglas en inglés) perteneciente a la UCLA, realizó un estudio de la vida de 32 familias de clase media con 2 ó 3 hijos de 7 a 12 años, logrando respaldar esta teoría que va un poco más allá. 

Las madres se ven mucho más afectadas por el desorden familiar. No saber cómo administrar el volumen de los elementos presentes en el hogar hace elevar de manera desmedida los niveles hormonales de estrés. Aunque el estudio no explica el por qué, sí indica que los padres no se muestran afectados por este hecho, aseverando que la carga mental que ellas poseen juega un papel muy importante para ello.

Las madres se sienten muy responsables al ver una tarea inconclusa o descuidada. Se aterran al pensar que aparezca una visita de sorpresa, llegando a sentirse abrumadas por el desorden. ¿Te ha sucedido?

¿Cómo solucionar el problema del desorden?

Es importante que recuerdes que el estrés puede afectarte emocional y físicamente, resultando más destructivo que útil. Cuando estas agotada, los demás se dan cuenta de ello porque te enojas con facilidad y estás distraída. ¿Qué puedes hacer?

Hablar con tu esposo es un factor determinante, ya que la honestidad puede ayudar a bajar los niveles de estrés cuando estas abrumada.

Si quieres sentirte menos estresada puedes seguir los siguientes consejos:

  • Forma un equipo con tu compañero de crianza y deshazte de las cosas que no usas o que no necesitas en cada uno de los espacios de tu hogar.
  • Usa cajas con tapa, muebles con cajones y trata de agrupar todo en un solo lugar para evitar tener todas las cosas a la vista.
  • Divide el trabajo también con tus hijos para que cada uno de ellos utilice el espacio que más emplea. 
  • Debes establecer un límite de tiempo para no pasar horas y horas ordenando, ya que esto puede robar tu tiempo libre.
  • Puedes posponer las cosas de limpieza profunda, como la bañadera o el inodoro, para momentos en los que tengas más tiempo, como los fines de semana.
  • Debes introducir diversión a tu trabajo de limpieza y para ello puedes escuchar tu música preferida o un buen audio libro. Esto hará que las tareas más tediosas sean menos aburridas.

Si lo haces de este modo todo será más fácil para ti: sin duda te lo mereces.

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