Dolor de crecimiento en niños: cuando duelen las piernas y los brazos

En general, aparecen por las noches sin ninguna explicación. Te contamos cuál es la causa y qué puedes hacer.

En ocasiones, es posible que escuches a tu hijo decir que le duelen sus extremidades sin razón aparente, y esto puede deberse a su crecimiento. El dolor del crecimiento en niños y adolescentes es algo muy común y puede ser un problema a la hora de dormir.

¿Qué es el dolor de crecimiento?

Durante el desarrollo de los niños y los adolescentes es frecuente que ellos tengan ciertas molestias en algunos lugares como las piernas, los brazos, y otras partes del cuerpo. Las molestias incluyen sensación de ardor que puede llegar hasta el dolor.

Estos dolores de crecimiento pueden ocurrir durante el día o durante la noche. Si ocurren durante el día no deberían ser tan fuertes como para no dejar que los niños o adolescentes realicen sus actividades normales. Sin embargo, si pasan en la noche pueden ocasionar incluso que se despierten, interrumpiendo su sueño.

Las causas principales de estos dolores o ardores en los niños y adolescentes no están determinadas, aunque los científicos han realizado numerosas investigaciones y hoy en día hay varias teorías al respecto. Por ejemplo, algunos expertos relacionan estas molestias a la condición de tener los pies planos o tener mucha flexibilidad.

Los dolores son intermitentes, es decir que pueden presentarse ocasionalmente y luego desaparecer, para volver a aparecer en cuanto menos lo imaginan. 

Muchos niños que sienten este tipo de incomodidades pueden requerir que les den masajes en la parte del cuerpo que les duele o les arde. Si, por el contrario, el niño o el joven no quiere ni que le toquen el área afectada por el dolor, esto podría ser una señal de que se trata de una afección más grave del músculo o del hueso, y no un dolor asociado con el crecimiento.

Mira también:  Bebés genéticamente modificados: aseguran haber alterado con éxito el ADN de dos gemelas

Igualmente, si el padre o la madre sienten preocupación por la frecuencia e intensidad de estas molestias, lo más recomendable es acudir al pediatra y realizarle la evaluación correspondiente.

¿Dónde y cuándo aparecen?

El dolor de crecimiento afecta los dos lados del cuerpo. Las principales molestias aparecen en las extremidades inferiores, piernas, pantorrillas, muslos, detrás de las rodillas, espinillas.

Los dolores o molestias pueden durar desde 10 minutos hasta media hora. Esto varía con cada persona, así como la intensidad de cada dolor que puede ser desde una leve molestia hasta un dolor fuerte. La frecuencia con la que se presentan los dolores también varía, pueden darse con intervalos de días o de meses, pero algunos niños los presentan diariamente, tanto en el día como en la noche.

Debemos recordar que cuando se trata de dolores de crecimiento, ni los músculos ni los huesos de los niños presentan problemas, es solo parte de su desarrollo. Así que puedes estar más tranquila.

En realidad no es muy complicado tratar el dolor de crecimiento para ayudar a los niños a sentirse mejor. La primera recomendación es mimarlos y tranquilizarlos, diciéndoles que el dolor terminará pronto. Además, los masajes en la zona afectada son muy importantes. Estos puedes realizarlos con alguna crema o aceite esencial, y mucho amor.

¿Cuáles son los síntomas?

Si tu hijo presenta alguno de los siguientes síntomas es posible que esté sufriendo de los dolores producidos por el crecimiento:

  • Dolores en las piernas, que se presentan con mayor frecuencia en los cuádriceps (parte delantera del muslo), detrás de la rodilla y la pantorrilla.
  • El dolor es intermitente, es decir que aparece y desaparece.
  • Las molestias o dolores se ponen peor durante la noche y se alivian en la mañana.
  • Al realizar el movimiento de las piernas el dolor no se alivia ni se hace más fuerte. Esto ayuda a reconocer que las articulaciones no presentan problemas.
  •  Al presentarse por las noches, las molestias o dolores son tan intensos que pueden despertar al niño.
  • Es posible que el niño presente también dolor de cabeza.
  • En algunos casos las extremidades superiores se ven afectadas (brazos).
  • Los dolores o molestias no afectan las actividades diarias del niño, más allá de la incomodidad que pueda sentir a causa del dolor.
Mira también:  Los bebés en gestación responden más de lo esperado a las caricias en la panza

¿Por qué se producen?

Las causas que desata el dolor de crecimiento en niños y adolescentes no están establecidas con claridad. De forma errada, algunas personas asocian este dolor con el crecimiento de los huesos, pero los huesos no crecen tan rápido como para que duela. Inclusive en las etapas de desarrollo más aceleradas de la vida de los niños, los huesos van creciendo lentamente, y ese crecimiento no causa ningún dolor.

Recordemos que estos dolores pueden presentarse por muchos años, de forma intermitente. La buena noticia es que desaparecen cuando ya está entrada la adolescencia.

Deja un comentario