“Di a luz en casa sola cuando mi esposo y mi pequeño dormían”

El parto se desencadenó tan rápidamente que no tuvo tiempo de llegar a la habitación donde estaba su marido. Una historia que muestra cómo la naturaleza tiene sus propios planes.

"Di a luz en casa sola cuando mi esposo y mi pequeño dormían"

Esta historia de la vida real es sobre Rebecca Clark de Tasmania. Ella indica que despertó con contracciones pero nunca imaginó que en tan sólo 45 minutos después daría a luz en su sala de estar, mientras su esposo y su otro hijo dormían. Su increíble historia fue contada en Babyology.

Experiencias con mis embarazos 

Mi primer parto fue realmente genial cuando di a luz a mi hijo Korben (ahora tiene 3 años). No tuve ningún tipo de problema a pesar de que me mudé a Queensland al tener 6 meses y medio de embarazo. 

Luego de 14 horas con contracciones irregulares rompí fuente y mi esposo Jake y yo fuimos al hospital. Tras 2 horas de espera en la sala de parto y sin necesidad de medicamentos para inducción, tuve a mi primer bebé. Sin embargo, el caso con el siguiente pequeño fue totalmente distinto.

Embarazo riesgoso

Cuando estaba embarazada de Madison, mi pequeña que ahora tiene 9 meses, debo admitir que me sentía asustada debido a las complicaciones que comenzaron a surgir en vista de que se me diagnosticó diabetes gestacional.

Lo bueno fue que pase de comer 3 comidas a tomar tan solo 2 refrigerios diarios, por lo que no gané ningún peso. Ahora bien, a las 36 semanas mi médico de cabecera me informó que mi parto seria inducido entre las 38 y 39 semanas debido a la situación que estaba viviendo, y esto me decepcionó.

A pesar de ello mantuve los niveles de azúcar a raya y la bebé tenia un peso promedio, lo que me tranquilizaba. Estuve hablando con mis parteras quienes hablaron con los médicos, y estos acordaron esperar a las 40 semanas para ir al hospital e inducirme el parto, así que estuve más feliz.

Comienza el trabajo de parto

Esa mañana de las semana 40 desperté a la 1 am y tenia un pequeño dolor en el abdomen. Me dirigí al baño a orinar y fue cuando noté que se trataba de contracciones así que procedí a cronometrarlas.

Tomé una pequeña manta de picnic y la coloqué en la sala de estar, sentándome sobre ella en caso de que se rompiera mi fuente, tomando en cuenta que los dolores eran irregulares en ese momento. Claro, en vista de que mi primer parto fue tan largo creí que sería lo mismo en este, pero estaba muy equivocada. 

Sucede que mi doctor indicó que debía esperar en casa hasta romper fuente, y como era media noche no quería molestar a mi esposo porque supuse que serían muchas horas de contracciones irregulares, tal como en el caso anterior.

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Varios intentos de llamada

Habían pasado 40 minutos y fue cuando llamé  a mi partera, quien me aconsejo que saliera de inmediato al hospital. Jake aún estaba en la habitación durmiendo, no tenía fuerzas para moverme hacia donde él estaba y lo llamé repetidas veces pero su móvil estaba en silencio.

Procedí a llamar a mi madre que se estaba quedando en casa de mi hermana a tan sólo 20 minutos de casa. Ella tomó el auto y salió de inmediato para venir a buscarme. Sinceramente no ase me pasó por la cabeza llamar a una ambulancia porque creí que tenía más tiempo para el parto, pero estaba en un grave error.

Viene mi bebé

Mientras estaba en la sala esperando a mi mamá y mi hermana, fue justo allí que tuve una gran contracción y sentía que mi bebé intentaba salir. Comencé a gritar de manera desesperada a Jake, pero él no me escuchó. 

Estaba muy asustada porque pensé que estaba en pleno proceso de contracción, pero al inclinarme sentí de inmediato la cabeza de mi hija y llegue a pensar “¿y si le sucede algo malo?”. Pero todo fue tan rápido que dejé esos pensamientos y cambié mi enfoque para intentar sacarla yo misma. 

Vinieron 2 contracciones muy fuertes y pujé lo más que pude, terminé atrapando a mi pequeña Madison cuando salió de mí. Tuve presente la hora y me senté muy agotada con mi bebé recién nacida. Sorprendentemente todo su nacimiento llevó alrededor de 45 minutos a 1 hora. 

Tuve a mi bebé

Mi preciosa hija se portó genial, comenzó  a llorar y después se acurrucó conmigo. Estaba consciente de que debía despertar a mi esposo e hijo, así que me las arreglé para caminar por el pasillo, llegar a la puerta del dormitorio y abrirla, llamando suavemente a Jake:

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– ¿Sí?, dijo Jake.
– He tenido a la bebé, le dije en tono muy calmado. 

Como era de esperar, se levantó corriendo de la cama, encendió la luz y me vio desnuda, completamente cubierta de sangre y sosteniendo a mi pequeña. Me preguntó qué debía hacer, y le dije que tomara mi bolso ya preparado para ir al hospital. 

Llega la ambulancia

Mi madre me había llamado en numerosas ocasiones pero se me dificultó contestar el teléfono por toda la sangre que tenía en mis manos. Al no tener noticias mías, se apresuró en llamar a una ambulancia, aunque llegaron primero que ella.

Cuando mi madre llegó había enloquecido por completo (y ni pensar que ella nos tuvo a mi hermana y a mí tan solo con la ayuda de mi padre). La ambulancia llegó 10 minutos después, pero ya Jake había cortado el cordón antes de que fuéramos llevadas al hospital, con toda mi familia siguiendo la ambulancia.

No me arrepiento de la experiencia pero…

Mi idea no es tener más hijos, pero aunque todo salió bien jamás volvería a dar a luz sola en casa. A pesar de que esta ha sido la experiencia más grande de mi vida si algo hubiese salido mal me hubiera sentido muy culpable, es un riesgo que no estaría dispuesta a correr de nuevo. 

Por eso mi consejo es que si estás embarazada y en una situación similar a la mía, mantente en calma, respira y no esperes más. Haz las llamadas necesarias y asegúrate que el teléfono de tu esposo no esté en silencio. 

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