“Enseñarle a dormir a mi bebé fue brutal pero ahora duerme 12 horas”: confiesa una mamá

En contra de lo que se aconseja hoy en día, la mamá cuenta cómo le enseñó a dormir al bebé con una técnica extrema.

"Enseñarle a dormir a mi bebé fue brutal pero ahora duerme 12 horas": confiesa una mamá

Como le sucede a la mayoría de las madres primerizas, los primeros meses de la crianza de la hija de Serlina Wong-Ellery fueron agotadores. El problema que tenía es el de muchos: su hija de cuatro meses comenzó a dormía poco y cada vez menos.

”Era muy difícil hacer dormir a Olive. Lloraba durante una hora o más, a veces durante tres horas. Ella se alimentaba bien y todo lo demás, pero lloraba a gritos y no tenía ni idea de lo que quería”.

El sueño de su bebé era muy intermitente: se despertaba cada dos horas, tanto de noche como de día. La mamá de 34 años ya estaba muy cansada y comenzaba a frustrarte cada vez más. Cada día tenía menos energías y sentía temor y ansiedad cuando llegaba la hora de dormir.

Una decisión extrema

En contra de la tendencia actual de ir cuantas veces sea necesario para calmar al bebé, Serlina y su esposo Nick decidieron llamar a un especialista e instructor de sueño para pedir ayuda y el sueño de su hija mejoró, pero sólo por un tiempo.

“El instructor de sueño nos recomendó un tratamiento sin intervención manual. Sólo podíamos entrar [a su cuarto] si ella lloraba de verdad. Nos dijeron que no la acunáramos ni la levantáramos”.

Sin embargo, cuando cursaba los 7 meses de edad, Olive hizo una regresión y volvió a tener los mismos problemas para dormir. De un momento a otro comenzó a despertarse mucho más seguido y sus padres comenzaron a desesperarse de nuevo.

Entonces, la mamá se puso en contacto con una especialista de Baby Sleep Consultants, en Sydney, Australia. Hablaron primero por teléfono con la Dra. Narisha Ashelford y posteriormente establecieron una nueva estrategia para dormir a su pequeña.

Serlina y Nick sabían que iba a ser difícil. Incluso les dejaron una nota a sus vecinos diculpándose de antemano: “Lo sentimos. Estamos enseñándole a la bebé a dormir. Sólo queríamos avisarles porque puede haber llantos”.

Dispuestos a hacer cualquier cosa

Los padres no se ponían de acuerdo entre ellos sobre el tratamiento, pero tuvieron que decidirse para implementar la técnica que les había indicado la especialista porque están exhaustos.

“Estaba tan cansada que estaba dispuesta a hacer lo que sea”, comentó Serlina. “Pero Nick que es más sensible, quería seguir entrando al cuarto para calmarla. Le dije: ‘Si entras vas a arruinar todo el trabajo que he hecho durante el día para que se duerma’. Hubo momentos en los que hubo mucha tirantez entre nosotros”.

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Los papás estaban implementando una técnica llamada “tranquilzación espaciada”, que en realidad es un nuevo término que reemplaza el desprestigiado “llanto controlado”.

El procedimiento es el siguiente: se deja llorar al bebé durante 8 minutos y luego los padres pueden entrar a calmarlo. Pero no hay que levantarlo de la cuna. Simplemente se tienen que quedar al lado calmándolo durante 2 minutos y si el bebé no se tranquiliza en este tiempo hay que salir del cuarto y dejarlo llorar”.

“Esa primera noche fue brutal”, confiesa Serlina. “Tuve que dejarla, alejarme y escucharla llorar. Va en contra de todos tus instintos”.

Pero el cambio en su hija fue casi inmediato.

“Ya a la segunda noche, Olive durmió 11 horas. Y en la tercera noche, 12 horas. No podíamos creerlo”, dice Serlina.

“Eso fue hace varios meses, y a pesar de la dentición y alguna enfermedad, Olive ha mantenido su nueva rutina de dormir de bajar a las 6:30 PM y levantarse a las 6:30 AM”.

“Definitivamente vale la pena superar el llanto. Le hemos dado a Olive las herramientas que necesita para dormir bien”.

Errores que se comenten con frecuencia para hacer dormir al bebé

Irónicamente, uno de los errores más comunes que la especialista en sueño observa, es que los padres se esfuerzan demasiado para calmar a sus hijos.

“Muchos padres tratan de dormir a sus hijos y piensan que ellos solos tienen que hacer todo el esfuerzo. La mayoría de ellos no están preparados para brindarle a su hijo el espacio necesario para que haga lo que necesita hacer: dormir. A menudo digo que si le das una oportunidad a tu hijo, ellos te van a sorprender”.

La especialista aclara que uno de los errores más comunes es acunar o alimentar al bebé para que vuelva a dormir, y esto se transforma en un sustituto de la propia disposición para dormir que se debe desarrollar en el bebé naturalmente.

“Si un niño ya sabe cómo auto-regularse, puede sobrellevar mejor las regresiones del sueño” explica Narisha.

Además explica que Nick y Serlina obtuvieron estos rápidos y duraderos resultados porque estaban comprometidos y listos para el cambio.

Elegir una técnica para dormir afín a los padres

La especialista dice que es importante elegir una técnica que se adapte a los padres, ya que si no está dentro de su idea de crianza, seguramente no tendrá efecto. Pero aclara que cualquier procedimiento que se elija nunca será fácil.

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“No existe ninguna técnica en la que no haya llanto. Esto se debe a que el llanto es la forma que tiene el bebé para expresarse. Les digo a mis clientes que traten de escuchar lo que su bebé les estaría diciendo, en lugar de escuchar solamente el llanto. La mayoría está diciendo: ‘Oye mamá, esto no es lo que hacemos normalmente’. ‘¿Por qué no me acunas para que me duerma? Pero si corres y lo meces para que se duerma, no aprenden nada. Así que tienes que ayudarlo a superar este período de cambio. Estoy de acuerdo en que es brutal. Como cuidadores, nuestro instinto incorporado es calmarlos en cuanto lloran.

Una técnica menos “brutal” consiste en quedarse en la habitación hasta que el bebé se duerma, utilizando solamente la voz para tranquilizarlo. Esto puede ser efectivo, pero los resultados pueden demorarse de tres a cinco días. Y son noches realmente agotadoras…

El bebé acelerado

Otro error que se comete y que la especialista señala, es que los padres no advierten de lo cansados que pueden estar sus hijos. Y esto es porque se aceleran y se ponen más activos cuando están totalmente agotados.

“Cuando estás cansado, el cuerpo segrega adrenalina para darte un extra de fuerzas. Muchos creen que en este momento el bebé está muy bien e incluso feliz. Sin embargo, está así por la adrenalina. Los niños nunca llegan a desmayarse y quedarse dormidos. Generalmente se aceleran cada vez más hasta el punto de no poder dormir”.

Narisha aconseja que es sumamente importante visitar al pediatra antes de aplicar cualquier tratamiento, ya que pueden ser otros los factores que alteran el sueño del bebé, como la apnea del sueño o la intolerancia a la leche de vaca, y que son las razones por las que el bebé tiene problemas para dormir y que deben tratarse previamente.

Nunca debe aplicarse ningún tratamiento sin antes descartar estos problemas de base.

¿Y tú qué harías? ¿Pondrías en práctica un procedimiento así para que tu bebé duerma?

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