Esto es lo que le pasa al cerebro de un bebé cuando no se lo atiende

Un estudio revela tomografías desconsoladoras en donde se comparan las diferencias entre los cerebros de bebés que han sufrido abusos o carencias de afecto y los que no.

El profesor Bruce D. Perry, jefe del área de psiquiatría en el hospital de niños de Texas, realizó una investigación referente a los cambios por lo que pasa el cerebro de un niño que ha sufrido algún tipo de maltrato y/o carencias durante su crianza. A estos niños los  comparó con otros que has tenido una etapa de crecimiento normal. Los resultados son alarmantes, desconsoladores y devastadores para la salud de los pequeños.

La negligencia y el maltrato impacta directamente en el cerebro del niño

Los estudios fueron realizados en niños de 3 años, y los resultados de su investigación son sorprendentes. En las imágenes de las tomogarfías computadas (TC) compartidas, se puede observar claramente cómo impacta la forma de crianza que han tenido estos niños con sólo ver el tamaño de sus cerebros.

Cerebro normal de un niño de 3 años (izquierda) y cerebro de un niño de 3 años al que no se lo ha atendido (derecha).

El gran contraste existente entre los dos cerebros estudiados comienza por la evidente diferencia de tamaños entre uno y otro. Se observa que el cerebro del niño que no ha pasado por ningún tipo de maltrato, es notoriamente más grande y se observa sano.

Por el contrario, la otra imagen nos enseña un cerebro mucho más pequeño, con estructuras borrosas y es el resultado de un niño al que no se lo ha cuidado como es debido y han sido negligentes y/o violentos con él.

Los primeros años de desarrollo son esenciales para la salud futura del niño

El investigador comenta en su ensayo lo siguiente: “Estas imágenes ilustran el impacto negativo que tiene la negligencia sobre un cerebro en desarrollo. En la tomografía de la izquierda se observa la imagen de una cabeza saludable y de un tamaño promedio de un niño de 3 años. La imagen a la derecha es de un niño de 3 años que sufre de una negligencia severa de privación sensorial, el cerebro de este niño es significativamente más pequeño que el promedio y presenta ventrículos alargados y una atrofia cortical” informó el Dr. Bruce Perry.

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Esta condición de atrofia cortical normalmente la padecen las personas mayores que padecen la enfermedad  de Alzheimer, por lo que este investigador asegura que este niño sufrirá retrasos en su desarrollo y problemas de memoria. Su vida de adulto se verá afectada, ya que tendrá inconvenientes para establecer relaciones sociales o de pareja.

Por otro lado el especialista indica que estos pequeños podrían también presentar problemas de dependencia o simplemente se aislarán por completo de la sociedad.

Así que démosle lo mejor a nuestro niños. El impacto sobre su salud puede ser muy severo en el futuro.

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