La sonrisa del bebé recién nacido: ¿Es sólo un reflejo o hay algo más detrás de ella?

Muchos estudios intentan explicar cómo es el comportamiento emocional del recién nacido. Aquí te contamos qué es lo que se sabe y qué falta aún descubrir sobre este gesto innato: la sonrisa.

La sonrisa del bebé recién nacido: ¿Es sólo un reflejo o hay algo más detrás de ella?

Es muy difícil que nos encontremos alguna vez con una persona que se resista a la sonrisa de un bebé recién nacido que comienza a experimentar un mundo nuevo. Sus gestos parecen indicar que el pequeño siente una enorme felicidad que colma su alma. Sin embargo, muchos especialistas han indicado desde hace tiempo que las sonrisas sólo son un reflejo. ¿Qué hay de cierto en todo esto?

La “historia” de la sonrisa del bebé recién nacido

A mediados del siglo XX, los diferentes comportamientos demostrados por los recién nacidos eran considerados como reflejos y se pensaba que los bebés no podían expresar ni sentimientos ni emociones.

Y aunque parezca increíble, la peor parte es que también se creía que los bebés no sentían dolor, por lo que muchas veces fueron sometidos incluso a cirugías sin anestesia.

No fue sino hasta la década de los 80 que los médicos notaron que la sensación de dolor en realidad traía complicaciones casi mortales para los pequeños.

Sobre los últimos 50 años, diversas investigaciones han demostrado que los bebés son capaces de regular hasta sus propios estados emocionales. Por ejemplo, ellos pueden quedarse dormidos para ignorar situaciones que les desagraden. También lloran y gritan si necesitan mayor atención e incluso pueden imitar sonrisas en sus primeras 36 horas de vida.

La ciencia en el estudio de las sonrisas

A través de los años, los científicos se han encargado de investigar el comportamiento en los recién nacidos, descubriendo diversas situaciones en las que los bebés reaccionan a los estímulos de sus padres.

Por ejemplo, para el año 2000 aún se creía que los niños sonreían solo por reacciones que generaban contracciones musculares, erecciones, movimientos intestinales y de vejiga, o por alguna otra razón en particular.

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En la actualidad, hay quienes afirman que las llamadas “sonrisas sociales”, ocurren sólo a partir del segundo mes de vida. Y esto fue confirmado hacia 1872,por el mismísimo Charles Darwin, quien documentó las primeras sonrisas reales en su propio hijo de 45 días de nacido, concluyendo que las expresiones emocionales eran universales e innatas.

La sonrisa social y la sonrisa real

Para los científicos que en la actualidad investigan sobre estos comportamientos, se reafirman estas conclusiones. Un estudio reciente solicitó a 957 padres que observaran y grabaran a sus hijos. Como resultado la mayoría vio las primeras “sonrisas sociales” en sus bebés justo después de las 4 semanas de su nacimiento.

El concepto de “sonrisa social” en recién nacidos fue definido en 1959, y para ese año, estudios realizados a 400 bebés, demostraron que solo el 11% sonrieron durante la primera semana, un 60% a las tres semanas y el resto no lo hicieron sino hasta después del primer mes de vida.

Otras investigaciones documentaron que un bebé puede sonreír desde que nace y muchas veces ocurre durante el sueño, cuando el pequeño no recibe ningún tipo de provocación. Incluso se han observado sonrisas en el feto, gracias a la tecnología de los ultrasonidos 4D cuando se encuentran en las 23 semanas de embarazo.

Existe gran cantidad de evidencia que indica que la sonrisa en los recién nacidos puede deberse a emociones positivas ante algún estímulo, como por ejemplo las cosquillas en sus mejillas y barriguitas, y también cuando perciben algún sabor dulce o aroma agradable.

Sin embargo, todas estas reacciones han sido considerado como reflejos innatos, y es por esto que los científicos no lo han relacionado como reacciones emocionales, ya que según ellos estos gestos no son considerados como “sonrisas sociales”.

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En cuanto a la identificación de una “sonrisa real”, para los científicos no basta solo con el movimiento de la boca y mejilla que todos conocemos, sino que también se ven involucrados los músculos alrededor de los ojos.

Normalmente, cuando interactuamos con nuestros recién nacidos podemos observar el movimiento en sus mejillas y cejas antes de sonreír, como si centraran su atención en nuestra cara y quisieran imitar nuestros gestos.

Los investigadores sugieren que en realidad nuestro bebé tal vez quiere sonreír pero aún se encuentra identificando y aprendiendo cómo debe hacerlo.

Sin embargo, nuestros bebés conocen el poder de su sonrisa y tienen la habilidad de controlar nuestro estado de ánimo. ¿Lo has notado? Cuando te miran y sonríen uno enseguida les responde.

Se han realizado estudios incluso en las madres a través de tomografías computadas que registraron la actividad cerebral de la mujer, demostrando una aumento en los niveles de dopamina cuando vieron imágenes de sus bebés sonriendo.

Pero por el momento aún no se ha podido investigar las razones por las que un feto puede sonreír durante la gestación ya que se necesitan estudios mucho más exhaustivos para poder investigar en profundidad este comportamiento.

Como ves se han realizado infinidad de estudios respecto a este tema y aún no se define cuál es el significado de las sonrisas del bebe recién nacido. No obstante, los científicos se encuentran confiados en que no son sólo reflejos, y esperan poder encontrar la respuesta a este interrogante muy pronto.

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